3/12/18

Sister Rosetta Tharpe: Los primeros años.

Rosetta Tharpe es una de las artistas mas injustamente tratadas del siglo XX, fue precursora de un estilo que fusionó el Gospel y el Blues mucho antes que lo hiciesen los mal considerados pioneros del Rock and Roll, ella creó esa semilla en aquellos chavales que la admiraban por su carismática puesta en escena, su enérgica técnica de guitarra y la manera en que arrastraba a su público.

Nació en 1915, en una población llamada Cotton Plan (Planta de algodón) en las afueras de Arkansas, en el seno de una familia que se dedicaba a trabajar en la granja, en la que Rosetta adquirió sus primeras nociones musicales escuchando los típicos cantos espirituales que entonaban para hacer más llevaderas las duras labores agrícolas. Además su madre, Katie tocaba el piano y la mandolina mientras que su padre, Willis, la guitarra y la armónica.
Ambos se adhirieron a la iglesia pentecostal llamada Church of God in Christ (Iglesia de Dios en Cristo) lo que introduciría a la pequeña Rosetta en el mundo religioso.
Cuando tan solo contaba con 6 años su madre se separa de Willis y ambas se van a vivir a Chicago, en aquel momento tierra de oportunidades para quienes huían del mundo rural.
En la gran ciudad encuentran amparo en la creciente comunidad religiosa de Fortieth street, donde las exaltaciones dogmáticas de los domingos se hacían, en aquellos años 20 con instrumentos de la tradición rural: Panderetas, tablas de lavar, triángulos, guitarras y posteriormente algo de viento y piano, el clásico órgano no se incorporaría hasta el final de la década. Rosetta debería haber aprendido a cantar las canciones más fáciles junto a niñas y niños de su edad pero la capacidad de acompañarse con su instrumento le ayudaron a ser autodidacta.

Una de las artistas que pudo ver en Chicago, actuando para la iglesia, había venido desde Dallas para realizar una grabación para el sello Okeh, era la invidente "Arizona" Juanita Dranes, que se acompañaba de una manera muy poco convencional al piano, lo que causó una fuerte impresión en Rosetta y marcó una de sus primeras influencias.






En el día a día, Rosetta y su madre eran evangelistas itinerantes que se dedicaban a predicar y a cantar acompañadas por su guitarra y mandolina, respectivamente, lo que significó el abandono de sus estudios cuando tenía 12 años, ya que se dedicó al trabajo a tiempo completo; Por otro lado adquirió la habilidad de proyectar su voz y teatralizar las canciones de una manera que era muy atractiva para la audiencia, lo que indudablemente ayudó a ambas a subsistir en un duro periodo de depresión económica.


A los 19 años se casa con el predicador Thomas J. Tharpe, que provenía de New York o Florida, un dato que no se sabe con seguridad, y había estado acompañando a madre e hija en sus tareas evangélicas; Ahora Thomas y Rosetta son los que llevan el nuevo espectáculo, que les funciona muy bien en Miami, él predica -ocasionalmente toca el Ukelele- y ella toca la guitarra y canta, Katie se les une en alguna ocasión pero emprende su carrera en solitario como Mother Nubin.
En los años 30 en el sur de Florida era Rosetta la atracción principal, el público estaba interesado en su manera de cantar y tocar y no en los sermones de Thomas; Cuando empieza a sonar por la radio local el público de clase alta blanco va a la iglesia a escucharla, lo que supuso algún que otro enfrentamiento, pues lo que unos entendían como algo espiritual y parte de sus raíces otros lo interpretaban como mero entretenimiento y, al parecer su comportamiento era irritante para los miembros de la comunidad religiosa.
La relación con su marido no era buena así que en 1938 dio un gran paso, dejó a este a la vez que todo lo que representaba, es decir la vida secular y desde una iglesia COGIC de Miami fue a parar al famoso Cotton Club de New York.

Cómo llegó al legendario Club es parte de la leyenda, diferentes rumores y entrevistas no aclaran cual es el punto que le hizo partir desde Florida; algunas fuentes apuntan a que fue el artista Cab Calloway, en aquel momento una de las estrellas principales del lugar, quién recomendó a Rosetta como artista a reclutar. En principio fue contratada como artista de relleno, para cubrir los huecos entre las actuaciones de las principales figuras, lo que significaba que muchas veces su nombre no aparecía ni en los carteles.
Sus enérgicas e inusuales actuaciones pronto confundieron a esa crítica que necesita etiquetar y no sabía cómo encasillarla ¿Swing? ¿Blues? ¿Gospel? Algunos querían creer que era la sucesora de Bessie Smith, cuya carrera finalizó prematuramente en un accidente de coche en 1937, otros inventaron etiquetas como “Hymnswinger” entre otras.
Es el momento de contratar un representante, que le hace una famosa sesión de fotos con su guitarra National en la que destaca por su sencillez pero también por su fuerza, que contrasta con la imagen de las estrellas femeninas del Cotton Club ataviadas con exceso de maquillaje, plumas y joyas.
Seguimos en 1938, año en que firma un contrato discográfico con Decca, compañía que trabajaba con artistas como Ella Fitzgerald, Louis Armstrong o Bing Crosby, entre otros y que un año antes había hecho una incursión en el mundo del gospel con Mahalia Jackson, pero que no les dio buenos resultados.
Su primera sesión fue para grabar los temas “That’s all”, “My man and I”, “Rock me” y “The Lonesome Road” que funcionaron bien, publicados en discos de 78 RPM, lo que pronto le llevaron a compartir escenario en eventos emblemáticos en locales como el teatro Apollo y el Carnegie Hall arropada por bandas de músicos que también harían historia, con un sonido que mejorará el de sus grabaciones de estudio, que no pueden capturar la alegría y energía que desborda en directo y hace aullar al público.


Disfruta la música pero en ella está el conflicto, ya que la prensa de la comunidad negra cuestiona a esa cantante que canta las mismas canciones en la iglesia que en los clubs; su exmarido también carga contra ella desde su iglesia en Florida y ese debate permanecerá en la comunidad no solo contra ella sino contra cualquier artista que mezcle lo espiritual con lo profano, como fue el caso de Fats Waller y su versión acelerada de “When the Saints go Marchin’ in”, así que Rosetta se ve enfrentada a las consecuencias de sus elecciones.

Pese a todo Rosetta sigue en la nómina del Cotton Club hasta el cierre de este, en 1940, y actúa con la banda itinerante de Cab Calloway por todo el país y Canadá; en un par de años se había codeado con los mejores artistas del estilo, como refleja una foto de la revista Life, en la que aparece de jam junto al propio Cab, Duke Ellington y Hot Lips Page.


En esta época Barney Josephson crea en el barrio del Greenwich Village, en el Sheridan Square de New York el Cafe Society, un club nocturno interracial, a imagen de los cabarets que había visto en sus viajes por Europa y con la intención de que no fuesen como el Cotton Club, en el sentido de que aún estando en barrios negros como el Harlem, el público y los empresarios negros debían permanecer en la parte de atrás de la sala.
Josephson sabía que música quería en su club pero como no era experto en negocios musicales encargó estos a John Hammond quien contrataría a Rosetta en otoño de 1940, formando parte de la programación habitual del club durante un año entero, allí compartió escenario con artistas como Art Tatum, Billie Holiday o Henry “Red” Allen entre otros, que actuaban para un público diferente al del Cotton Club, el Apollo o el Paramount, pues aquí estaba compuesto en parte por la élite de la comunidad política afroamericana junto a intelectuales y, generalmente un publico multiracial de mentalidad más abierta ante el que Rosetta seguía defendiendo su repertorio grabado en Decca.
Durante esa época se reencuentra con una vieja amiga, Roxie Moore, en ocasiones se aloja en su casa -junto a la hija de Roxie y su marido-, cuando poco después el matrimonio de Roxie se disuelve, es esta la que acaba viviendo con Rosetta, llegando a ser ambas más que amigas confidentes, de hecho fue Roxie la único testigo del acuerdo que llevó a trabajar a Rosetta con Lucky Millinder como vocalista de su orquesta, pero de eso hablaremos en otra ocasión.


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